«Debemos dejar de pedir permiso para producir y para exportar»
NORMA URRUTI
Diario La Mañana.
Norma Urruty
La pro secretaria de CARBAP y presidenta de la Sociedad Rural de Olavarría, Norma Urruti, habló tras las palabras de Garmendia, y ofreció un discurso sustancioso y de duros términos.
Urruti comenzó diciendo: «debo confesar que en las condiciones políticas que implementa el gobierno, no es posible hacer reseña positiva de la actual situación del campo. Criticar con nombre y apellido es sólo destacar los más malos entre los menos malos, que no conocen el ritmo del mundo agroganadero. No conocen que el tiempo y la naturaleza le imprimen a nuestro trabajo más plazos que los tiempos urgentes en que se miden los intereses políticos, siempre personalistas y cambiantes.
«Para hacer honor a la trayectoria de CARBAP y para hacerme entender, debo hablar como una gremialista más, que defiende al campo y a los productores. Hablarle al campo y a los productores, hablarle al gobierno pero también a todos los productores rurales que no están agremiados a CARBAP. Fomentar la confianza del productor rural, para que todos, siendo más seamos más fuertes y con una representación más sólida».
Urruti recalcó que el interés de la entidad de la que es parte, «es la defensa del productor y para defenderlo se debe acumular más peso gremial. Estamos cansados de golpear las puertas del gobierno para que nos escuchen y comprobar que si nos escuchan, en el mejor de los casos se hacen los desentendidos, y en el peor ni nos atienden. Hemos re-clamado una solución inmediata a la intervención de los mercados, hemos planteado la incertidumbre sobre las condiciones de comercialización, falta de gas oil, fertilizantes.
Repudiamos la manipulación arbitraria en la entrega de registros de operadores de exportación, sin los cuales no se pueden tramitar los embarques».
La dirigente ruralista embistió duramente a la Nación al decir que «el Plan Ganadero Nacional es una prueba del desconocimiento del Estado sobre el tema, es una serie de resoluciones que no promueven en lo más mínimo la con-fianza del sector. No hay antecedentes de tantas resoluciones, regulaciones, prohibiciones, precios de referencia que nadie respeta, registros de exportación manejados de acuerdo al humor y conveniencia del funcionario de turno; compensaciones que duermen en los cajones ministeriales, aplicación de normativas inexis-tentes; todo ello elaborado y aplicado sin criterio ni justificación, que ha producido una consecuencia nefasta. Mientras el gobierno está paralizado, en estado pre electoral y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación funciona con un incierto y peligroso rumbo».
Recordó que «los productores proveen de alimentos al país y al mundo, generamos trabajo para el 36% de la población económicamente activa, y de lo que ingresa por exportaciones el 54% lo aporta nuestro sector. Cedemos más de 8.400 millones de pesos por año en reten-ciones a un administrador que nos ignora. Aseguro que en manos de los productores esos fondos tendrían un mejor y más ponderado destino».
La olavarriense, «como gremialista» convocó a «aumentar la dedicación al trabajo, que se ha convertido en lucha.
Necesitamos agremiar más productores, hacer pesar la pertenencia, hacer valer nuestros principios con sana convicción, solidaridad y vocación de servicio (...)».
Exigió «que se nos reconozca lo que sabemos hacer, proveer día a día a la suma de la producción nacional de alimentos. Que el Estado diseñe políticas que nos incluyan y para que todo esto sea posible no debe haber exclusiones, se debe poder opinar y exponer las ideas que creemos mejo-res. En ningún lugar del mundo se mide la capacidad productiva por la ren-tabilidad del productor. No habrá soluciones con precios máximos, convenios sectoriales espurios, prohibiciones, cierres de exportaciones, registros habilitados como instrumentos de presión, acuerdos no sustentables para evitar incrementos de tarifas y precios y costos de servicios que siguen aumentando en forma corriente. Los mercados son instrumentos idóneos para lograr equidad y transparencia en la formación de los precios. No debemos olvidar que el productor no es formador de precios ni le pone precio a sus productos.
«Estamos dispuestos a acompañar los cambios necesarios pero no estamos dispuestos a que se pretenda condicionar nuestra dignidad ni nuestra libertad. Dignidad para reclamar por aquello que nos pertenece y libertad para comercializar lo que producimos. Rechazamos las manifestaciones que atentan contra el país productivo que todos soñamos y merecemos. Apelamos a un país en el que haya previsibilidad, integración regional, crecimiento sostenido, bienestar general, respeto por las instituciones de la república y seguridad jurídica.
Debemos dejar de pedir permiso para producir y para exportar, porque si cedemos perderemos la esencia de nuestro movimiento (...)».
Finalmente exhortó a todos los productores rurales y a los miembros de CARBAP a que participen activamente en la vida pública dentro del partido político que mejor satisfaga sus valores democráticos, pero con el firme compromiso de no olvidarse del sector una vez ocupado el espacio de poder. Argentina (...) es un país agro exportador y todas las veces que aceptó ese destino histórico, nuestra economía despegó. El agro fue siempre el motor de la economía nacional y por eso se lo convocó durante las peores crisis. No se puede soñar una Argentina grande sin un campo fuerte y competitivo, asumimos nuestro compromiso de crear un país mejor, que el gobierno aporte funcionarios, nos comprenda y apoye».