“Argentina está ordeñando la vaca sin darle de comer”
El Congreso Mundo Soja Maíz 2011 cerró con todo. La Fundación Producir Conservando advirtió que, hoy, la producción argentina no está siendo sustentable ni económica ni socialmente. Javier González Fraga, flamante candidato a vicepresidente por la UCR, dijo que el país “está ordeñando la vaca sin darle de comer” y que debe resolver los problemas institucionales. El prestigioso analista Rosendo Fraga concluyó que el resultado de la elección no está dicho y que la posible presentación de Binner puede hacer bajar al oficialismo del 40% de intención de voto.
¿Qué pasa con la producción argentina hoy? ¿Hacia dónde va el país? ¿Hacia dónde puede y qué necesita para lograrlo? ¿Cuál es el rol del sector agropecuario? Todos estos interrogantes se plantearon en el último módulo del Congreso Mundo Soja Maíz 2011, organizado por la consultora SEMA, que reunió a más de 1400 personas para analizar la realidad de los dos cultivos más importantes de la producción.
No somos sustentables
Gustavo Oliverio, de la Fundación Producir Conservando, se preguntó: ¿Es sustentable el actual sistema de producción en Argentina? La respuesta no se hizo esperar: No, ni ambiental ni socialmente.
El economista de la Fundación presentó los datos que dan cuenta de la relación entre las proyecciones de la organización y la propia realidad. Así, dijo que “habíamos estimado que para 2010 la producción iba a llegar a 100 millones de toneladas y a 135 en 2020. Estamos por debajo de la tasa de crecimiento que suponíamos en 2002”.
En ese momento, la Fundación también proyectaba que los cereales iban a ir a la baja en área. Pero el área de oleaginosos creció por encima de lo que preveían. En Brasil, el área de cereales ocupa el 50%, en la Argentina el 25%. “Tenemos un fuerte desbalance del sistema de producción”, dijo. “Con este mix, Argentina no llega a 135 sino a 110 millones de toneladas, pero con un fuerte desbalance de producción que ya está manifestando problemas de erosión”.
“Tenemos la necesidad de equilibrar por rotación y reposición de nutrientes pero también tenemos un divorcio de los precios locales e internacionales, importantes diferencias de precios entre FAS Teórico vs. FAS de mercado, tenemos una fuerte intervención del Estado y poca transparencia en los Mercados. Además hay restricciones estructurales cada vez más severas, costos crecientes de comercialización que disminuyen competitividad de cultivos en algunas zonas, incertidumbre política-económica”, enumeró Oliverio para quien la sustentabilidad tiene que ser ambiental, pero tiene que tener una etapa en lo económico y en lo social. “La creciente presión fiscal dada por retenciones y restricciones, lejos de cumplir el objetivo como medidas transitorias, son sólo la base de la recaudación de un país que no mira lo que está pasando. El tema central es qué tipo de medidas hacen falta para salir de esto”, concluyó.
Mejorar las instituciones
Javier González Fraga, consultor privado y flamante candidato a vicepresidente por la UCR, habló desde su lugar de economista y candidato. “He tomado una decisión que constituye una patriada. Es lo mejor que me pudo haber pasado”, sostuvo.
Al momento de analizar qué va a pasar con la economía Argentina resaltó que, si bien se van a seguir dando las demandas crecientes de proteína y biocombustibles y eso va a mantener los precios altos, hay que considerar que ahora hay algo de “burbuja”. “El mundo de hoy está dominado por el dólar débil y es una gran timba, que busca mesas dónde conseguir mejores retribuciones”, analizó.
El candidato afirmó que comparte las tendencias estructurales, pero cree que va a haber turbulencias, y entre ellas, el factor institucional juega un rol clave. “Argentina está ordeñando la vaca sin darle de comer. Hay poco capital para tanta producción y eso es un problema; las empresas no quieren invertir por problemas institucionales. Estos empezaron hace cuatro años con las cuentas del INDEC, con las restricciones a las exportaciones y a las importaciones”, aseguró.
La inflación es otro elemento preocupante para el economista: “La inflación tiene mucho que ver con un gobierno que ha sido más eficiente en incrementar el consumo en vez de estimular la producción”.
Finalmente, dejó dos mensajes. Uno para el sector y otro pensando en el modelo de país que prefigura. El primero: “sin agroindustria no hay agro”. Para él, es necesario procesar la mayor cantidad de soja para darle valor agregado, “de eso se trata transformar el crecimiento en desarrollo. No es viable un modelo petrolero, no genera estabilidad política ni institucional”.
Y por otro lado, sostuvo que lo principal es la eliminación de la pobreza. “La relación entre la pobreza y la riqueza, hace 40 años, era 8 a 1. Pasamos de un ser casi un país europeo a uno de los peores de Latinoamérica. Esto explica la bronca, el resentimiento. No es solamente ser pobre, sino empobrecerte mientras otros se enriquecen”, consideró. Y finalizó: “Nunca vamos a tener una democracia madura, si no luchamos contra la pobreza. Cuando la pobreza se transforma en un negocio político no quieren erradicarla”.