ASAMBLEA NACIONAL TAMBERA SAN FRANCISCO
Con más de 800 productores presentes, culminó ayer en San Francisco con la Asamblea Nacional Tambera la primera etapa del plan de acción oportunamente lanzado por la Comisión de Enlace de entidades agropecuaria y la Mesa Nacional de Productores de Leche, que había tenido sus principales hitos en las reuniones regionales de Suardi, Villa María y Trenque Lauquen.
El encuentro, presidido por los titulares de las cuatro entidades nacionales (CRA,
FAA, SRA, Coninagro), acompañados por representantes de la Mesa Nacional,
permitió escuchar la opinión de los numerosos productores que, llegados desde
distintas cuencas lecheras, pusieron de manifiesto la preocupación generalizada por
el futuro de la actividad y la necesidad de llevar adelante acciones concretas que
permitan llamar fuertemente la atención de la comunidad nacional y la dirigencia
política nacional y provincial.
Hubo fuertes coincidencias en el terreno del diagnóstico acerca de la gravedad y
complejidad de la situación, y se plantearon acciones en el terreno de lo político, lo
gremial y lo comunicacional, dejando sentada la asamblea la conveniencia de que
todo lo que se haga en adelante forme parte de un plan integral y coherente en
defensa de la lechería tanto en lo coyuntural como en lo estructural.
En el plano político, se coincidió en señalar la necesidad de que cada productor, en
su carácter de ciudadano, asuma el compromiso cívico de actuar responsablemente
para empezar a cambiar la historia a partir del 28 de junio. El país – se dijo- necesita
imperiosamente una nueva política, con sentido federal y con un claro apoyo a la
producción agroalimentaria. Todos debemos hacer un aporte para alcanzar este
objetivo superior, colaborando con los medios a nuestro alcance en crear conciencia
en nuestras comunidades y contribuyendo a garantizar la transparencia del acto
eleccionario y el resultado de las urnas. Y, a partir del día 29, trabajando sobre los
legisladores electos para que se comprometan a llevar adelante los cambios
necesarios y a vigilar celosamente lo que ocurra en el período de transición que
media entre la elección y el momento en que ocupen sus respectivas bancas.
En el terreno gremial, se escucharon numerosas propuestas para la acción directa,
coincidiendo finalmente la asamblea en los siguientes puntos:
- Previo a cualquier acción que se pretenda llevar a cabo, es necesario superar el
estado de desmovilización y desaliento que se advierte en muchos productores, el
cual sólo resulta funcional a la perversa estrategia gubernamental de dividir para
debilitar y dominar, neutralizando de esta manera la capacidad de reacción de los
tamberos.
- Los productores deben trabajar sin desmayo para lograr una organización de alta
calidad institucional, que los represente en forma adecuada y que actúe con
eficacia a la hora de ejercer el derecho de reclamar lo que por legítimo derecho
les corresponde. Es necesario fortalecer la unidad de las organizaciones
sectoriales detrás de objetivos comunes para evitar episodios lamentables como
los sucedidos pocos meses atrás con la firma de los acuerdos mediante los cuales
el gobierno logró quebrar la unidad de la Mesa Nacional.
- Las medidas de acción deben ser de carácter gradual, de menor a mayor,
empezando con la remisión de vacas lecheras al mercado de Liniers el jueves 25
de junio.
- A partir de la semana posterior a las elecciones, se propone articular desde las
entidades la ejecución de una serie de medidas entre las cuales se destaca la
posibilidad de repartir leche envasada en el acceso a los grandes supermercados,
acompañando esta acción con una adecuada comunicación a la opinión pública
informando cuanto cobra el productor por la leche que el consumidor adquiere
diariamente en la góndola. Se considera importante también esclarecer a los
consumidores sobre el poder de compra de un litro de leche en tranquera en
términos de otros productos alimenticios (Ej.: cuántos litros de leche le cuesta a
un tambero comprar un litro de agua mineral)
- No debe descartarse la posibilidad de intensificar las acciones llegando, de ser
necesario, al bloqueo de los accesos a las plantas procesadoras de la industria
láctea. La asamblea, no obstante, hizo un fuerte hincapié en la coherencia y
organicidad dentro de la cual se debe actuar, ubicando cada medida que se
adopte en el marco de una estrategia general para el sector.
En cuanto a los aspectos comunicacionales, se puso de manifiesto la importancia
que reviste el llegar con mensajes claros e inequívocos a la opinión pública. Las
medidas de acción directa que se implementen deben ser correctamente explicadas
tanto en lo que respecta a su alcance como a sus objetivos, poniéndose especial
cuidado en evitar todo tipo de expresión que pueda contribuir a instalar la idea de
que se pretende perjudicar al consumidor mediante el desabastecimiento o el
encarecimiento de los productos. Este tipo de situaciones, así como la posibilidad de
tirar leche como forma de protesta, serían inmediatamente capitalizadas por el
gobierno y su red de comunicadores para enfrentar a la comunidad con los
productores, y, por lo tanto, debieran ser evitadas.
Concluidas las exposiciones de los oradores, la Asamblea aprobó llevar adelante un
plan de acción sobre la base de los puntos sintetizados en el presente documento, el
cual deberá ser diseñado y ejecutado bajo la coordinación de la Comisión de Enlace
y la Mesa Nacional de Productores de Leche. Asimismo, se ratificó el estado de
asamblea permanente, alerta y movilización del sector tambero a nivel nacional.